Es el título del encuentro que ha convocado a un grupo de hermanas misioneras claretianas de diversas partes del mundo en Reus, Cataluña, España, desde el 8 de julio al 12 de setiembre del corriente año, para “evocar”, hacer memoria agradecida, de los pasos de su vocación, en el seguimiento de Jesús en la vida consagrada claretiana, iluminadas por la experiencia de sus fundadores, Antonio María Claret y María Antonia París.
Evocar la propia experiencia vocacional a la luz de la vivencia de los Fundadores las lleva a poner la mirada y el corazón en los lugares de los orígenes de Antonio María y María Antonia, hijos de esta tierra catalana que hoy, acoge en sus hijas misioneras, los frutos de un SI dado a Dios con generosidad para bien de muchos hombres y mujeres de su tiempo.
Siguiendo las pisadas de los Fundadores las hermanas van recorriendo diversos lugares emblemáticos como Vallmol, Tarragona, Sallent, Fussimanya, Vic, Barcelona, Reus, Tremp y Carcaixent donde ellos nacieron, crecieron, descubrieron su vocación y comenzaron a cristalizar sus sueños sea con el nacimiento o con la expansión de las congregaciones religiosas que ambos fundaron.
Las once hermanas provenientes de Argentina, España, Congo, Colombia, Venezuela, Sri Lanka, Filipinas, Honduras, El Salvador, Polonia (algunas de ellas realizando su misión en Perú, Cuba, Nigeria) viven este camino como un proceso en el que el recuerdo cordial, la acción de gracias y la renovación por el contacto con las fuentes carismáticas, abren horizontes de no sólo de reflexión y profundización sino también de compromiso renovado por seguir anunciando el Evangelio de Jesús con el testimonio de una existencia marcada por el sentido nuevo de la vida donada en mayor amor y servicio al prójimo.
Ana María Mandrile, rmi
Prefectura General de Espiritualidad








