(La Vanguardia · SÍLVIA OLLER · Octavi Vilà Mayo (Tarragona, 1961) será proclamado hoy obispo de Girona, diócesis que ha permanecido vacante los dos últimos años tras la muerte de su anterior prelado, Francesc Pardo. De perfil social y catalanista, el que fue abad de Poblet en los últimos nueve años se pone al frente de una de las diócesis más secularizadas y con cada vez menos sacerdotes.
En su primera comparecencia pública afirmó que le había costado “un poco” aceptar el cargo. ¿Por qué?
Foto: Pere Duran / NORD MEDIA








