(O. Lleida · 28/09/26) La iglesia de la Virgen del Carmen celebró este fin de semana la festividad de San Vicente de Paúl con las dos ramas de la Familia Vicenciana que actualmente están presentes en Lleida: la Asociación de la Medalla Milagrosa y el voluntariado de la Asociación Internacional de la Caridad (AIC).
Con motivo de la celebración, los miembros de la Familia Vicenciana visitaron la exposición «Descubrimos el Carmen», que repasa los orígenes de la parroquia y su historia, y muestra algunos de los elementos patrimoniales de la iglesia, huellas vivas de su pasado.
A continuación, todo el grupo participó en la eucaristía dominical, presidida por mossèn Xavier Navarro, párroco de la parroquia.
Antes de iniciarse la celebración, Assumpta Costafreda, presidenta de la Asociación de Caridad San Vicente de Paúl, recordó a su patrón con unas palabras llenas de admiración por su vida y su testimonio de santidad: «Con todo el amor, la maravilla de su ejemplo de vida y de santidad, fiel siempre a Jesús, que es todo bondad; las congregaciones religiosas que fundó en su larga vida, que a los demás dedicó. Proclamó el Evangelio y nos dejó un legado de amor sincero y ferviente».
La presidenta de la Asociación de Caridad también explicó la labor que desarrolla la entidad, con sede en la calle Cavallers, 62, inspirada en el ejemplo de San Vicente de Paúl, quien defendió una manera de vivir la caridad que une el amor a la persona, la responsabilidad y la acción concreta, a través de un servicio organizado.
En este sentido, expuso la labor social que la asociación desarrolla con cerca de 120 familias en situación de vulnerabilidad, mediante diferentes iniciativas, como talleres de costura, cursos de cocina, acompañamiento social y espacios de espiritualidad. También hizo un llamamiento a incorporar nuevos voluntarios para apoyar el proyecto de Refuerzo escolar.
También intervino sor Maria Dolors Perelló, Hija de la Caridad que actualmente reside en Barcelona. Agradeció poder compartir la fiesta de San Vicente de Paúl, fundador de su congregación e inspirador de las diferentes ramas de la Familia Vicenciana. Tuvo unas palabras especiales de reconocimiento hacia sor Maria Jesús, que en 1995 inició esta obra en Lleida, en la que también han colaborado numerosos laicos, como Sussi, Jesús, Antonieta, Josefina y tantos otros.
Sor Maria Dolors hizo extensivo el agradecimiento a Maite Pampalona, presidenta de la Asociación de la Medalla Milagrosa, y a las celadoras de la entidad, que fomentan la devoción y el culto a María a través de diversas acciones. Entre ellas se encuentra la visita a los domicilios con la capillita que contiene la imagen de la Inmaculada Milagrosa, así como la recogida de donativos destinados a las misiones de los Padres Paúles, a las Hijas de la Caridad y a otras necesidades de la asociación. También anunció algunas de las próximas actividades programadas, entre las que destaca una peregrinación a París, a la capilla de la Medalla Milagrosa, lugar donde Santa Catalina Labouré tuvo las apariciones de la Virgen María.
Mossèn Xavier Navarro puso en valor la acción caritativa y social de la Familia Vicenciana, animada por el espíritu de San Vicente de Paúl, y resumió su espiritualidad y su legado recordando una de las máximas atribuidas al santo: «Los pobres son Nuestro Señor que nos visita».
El encuentro terminó con una fotografía de grupo en el presbiterio, junto a la imagen de San Vicente de Paúl, trasladada expresamente desde la iglesia de San Andrés, donde es venerada. La imagen, cuidadosamente adornada con un ramo de lirios y acompañada de un cesto con avellanas y escapularios del santo, presidió la celebración, y los escapularios fueron repartidos a los asistentes una vez bendecidos.pressament des de l’església de Sant Andreu, on és venerada. La imatge, curosament guarnida amb un pom de lliris i acompanyada d’un cistell amb avellanes i escapularis del sant, va presidir la celebració i els escapularis van ser repartits als assistents un cop beneïts.
Fuente: UP El Carme-Sant Joan








