(ABC · 07/09/26) Dejar toda tu vida para ponerte al servicio de Dios es una decisión que pocos se atreven siquiera a valorar. No obstante, cuando la vocación religiosa llama a tu puerta y las preguntas sobre el sentido de tu vida y tu fe comienzan a aparecer, para muchos no existe más respuesta que consagrarse a la vida contemplativa, ya sea en el seminario, en un convento o incluso en un monasterio de clausura.








