(Diario de Girona · Laura Fanals) 25/01/21
La gerundense Romina Ribera ha recibido la beca Emili Giralt i Raventós, otorgada por el Museo de las Culturas del Vino en Cataluña, por una propuesta de investigación que quiere investigar el papel de los monasterios femeninos en el impulso de la viña y el vino a partir de la documentación del monasterio de San Daniel de Girona.
¿Cuál fue el papel de los monasterios femeninos en la historia de la viña y el vino en la época medieval? Hasta ahora, se ha hablado mucho del papel que jugaron los monasterios masculinos, pero poca cosa se sabe de cuál fue la aportación de los femeninos. La historiadora, arqueóloga y sumiller Romina Ribera Marigó (Girona, 1983) se ha propuesto descubrirlo a partir de la documentación encontrada en el monasterio de San Daniel de Girona. La propuesta le ha valido la séptima Beca Emili Giralt i Raventós, otorgada por el Museo de las Culturas del Vino en Cataluña.
La investigación tiene que permitir determinar si el silencio historiográfico sobre el papel del monaquismo femenino en la historia de la vitivinicultura medieval en Cataluña se debe al hecho que los monasterios femeninos, por su propia naturaleza, no intervinieron en la dinamización social y económica que sí que se atribuye a los monasterios masculinos o si, por el contrario, la carencia de información sobre este tema es fruto de una carencia «endémica» de estudios en clave de género y la falta de investigación sobre esta cuestión.
A Ribera, la intuición investigadora le dice que, probablemente, sea el segundo caso. «Muchas veces, los vacíos historiográficos donde no aparece el rol de la mujer no significan que esta no existiera, sino que han sido silenciadas, porque la historia la han escrito los hombres», señala.
De hecho, explica que el papel del monaquismo femenino en Europa «está muy poco estudiado» y que no hay muchas investigaciones sobre su papel en el contexto económico o social y tampoco en el mundo del vino. «La historiografía ha tenido en cuenta el trabajo de los monasterios para impulsar la viña, pero no dice nunca nada de los femeninos», explica Ribera. De hecho, uno de los motivos por los cuales el jurado decidió darle la beca fue por el carácter innovador de la investigación, a la cual no se ha puesto suficiente atención hasta ahora.
En el caso de Cataluña, la investigadora y divulgadora -que desde 2017 dirige Glops d’Història, un proyecto de difusión de la historia del vino catalán a través del enoturismo- recuerda que los monasterios femeninos eran inferiores en número a los masculinos, pero esto no quita que pudieran tener una importancia similar, puesto que eran propietarias de tierras igual que en los monasterios masculinos.
La investigación contará con dos partes. La primera, un vaciado bibliográfico de los estudios que se han hecho hasta el momento sobre este tema. Y a continuación, se analizará el archivo documental de San Daniel para descubrir qué viñas tenían en propiedad, como las administraban y que bebían, entre otras cuestiones.
Ribera se muestra muy agradecida por la buena acogida que ha tenido por la comunidad benedictina de San Daniel, y sobre todo por el apoyo recibido por parte de la archivera Sílvia Mancebo y de Nuria Tura.








