Estimados, estimadas,
hoy, día de la Vida Consagrada, iniciamos la segunda etapa del Horeb, después de los 546 números de la primera, cifra impresionante y que quedó patente en la celebración del número 500 ya hace un año y medio.
Hemos estado cinco meses (menos un día!) sin Horeb, para darnos tiempo a hacer una nueva página web, que podéis ver ya en www.urc.cat , y un nuevo formato para el Horeb, que hoy retomamos.
Los cambios quizás no son muy espectaculares visualmente, pero sí han supuesto una profunda revisión del trasfondo que soporta la web, y de nuestro estimado Horeb. Queremos que sea flexible, que pueda ir evolucionando continuamente con facilidad, y que se adapte para ofrecer un buen servicio en la vida religiosa de nuestro territorio.
El Horeb quiere ser un proyecto de todos, de todas. Por eso, nosotros miramos de estar atentos a las noticias que nos llegan y que buscamos, pero agradecemos ya por avanzado que nos hagáis llegar a la dirección de la URC urc.info@gmail.com las informaciones de vuestras congregaciones o de la vida religiosa allá donde estéis, para poderlas recoger y hacer conocer a otros.
La periodicidad del Horeb será, hoy por hoy, quincenal, pero sepáis que en la web de la URC www.urc.cat tendréis siempre noticias que subimos diariamente.
El Horeb será nuestra manera de haceros llegar una selección de las informaciones y documentos más importantes, para leer con calma. Y queremos que os facilite el hacerlo llegar a vuestros compañeros y compañeras de comunidad que sea una ayuda para todos y todas a sentirnos más unidos con el resto de personas que vivimos nuestra vida consagrada en tan diversos carismas, realidades, ámbitos de vida y de actuación, etc.
Que el Señor nos ayude a compartir nuestra vida, nuestra vocación y nuestro testimonio, con la unión de ánimos tan preciosa que san Pablo reconocía en las primeras comunidades cristianas: «Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras plegarias. Continuamente recordamos ante Dios, nuestro Padre, vuestra fe activa, vuestro amor incansable y vuestra esperanza constante en nuestro Señor Jesucristo.» (1 Tes 1)
Que el Horeb, lugar de aquel fuego que no se apaga, sea una ayuda para compartir lo que vivimos y hacemos, y para recordarnos unos a los otros en nuestra plegaria y nuestra misión que compartimos con tantos y tantas.
Llorenç Puig i Puig, sj
Secretario general de la URC








