CC Vallés Oriental · 04/10/23) El último Pleno del Consejo Comarcal, celebrado la semana pasada, aprobó declarar el Santuario de la Virgen de Puiggraciós de Figaró-Montmany como bien cultural de interés local. Se notificará a la Parroquia San Ginés de la Ametlla del Vallès, al Obispado de Terrassa y al Ayuntamiento de Figaró-Montmany. Y se comunicará al Departamento de Cultura de la Generalitat para que haga la inscripción en el Catálogo del Patrimonio Cultural Catalán.
En el apartado «Mapas de patrimonio cultural» de la Diputación de Barcelona, consta la siguiente información:
El monte donde se ubica el santuario presenta evidencias de ocupación humana desde antiguo, por un lado el cercano poblado ibérico de Puiggraciós y por otro, y ya en época moderna, ya lo largo del siglo XVII, la visita de una procesión anual que se hacía en lo alto del monte, debido a una gran devoción mariana.
No será hasta el año 1698 cuando se concede la administración de Sant Pau de Montmany sobre Santa Maria del Puig.
La historia del Santuario de Puiggraciós se inicia con la petición del párroco de la parroquia de Montmany, Mn. Vicente Torrellebreta, cuando pide al obispo de Barcelona en su visita pastoral del año 1698, la concesión de un Altar Mayor para la advocación de la Virgen de Puiggraciós. Esta concesión fue otorgada el 26 de junio de 1701 cuando Rafael Xammar y Derrocada, hijo de L’Ametlla, y entre otros cargos visitador general de la diócesis de Barcelona, la firmó. El 3 de septiembre de 1711 fue abierta al culto. El templo se completa con un corazón y un camarín, de planta cuadrada, que fue terminado en 1771, y con una casa, que originariamente era la residencia del ermitaño que estaba autorizado a residir en ella.
Entre 1910 y 1936 fue también la sede de la parroquia de Montmany. En 1936, el templo fue profanado y, entre otros, desapareció un retablo barroco, existente ya en 1737. La imagen, sin embargo, pudo ser salvada por la acción de unos vecinos y va ser escondida en varios sitios. El templo fue restaurado en el período comprendido entre los años 1951 y 1955 por el arquitecto Lluís Bonet i Garí, iniciada a petición del párroco de la Almendra Mn. Jesús Ventura. La inauguración de estas actuaciones tuvo lugar en 1957.
Desde 1973 cuidan del santuario una comunidad de monjas benedictinas.








