(CC · Carme Munté · 09/10/23) El padre Manel Gasch, abad de Montserrat, preside el lunes 9 a las diez de la mañana una misa en sufragio de los difuntos de la Cofradía de la Virgen María de Montserrat. La misa, que se hace a la basílica de Santa María la Mayor, cierra los actos del peregrinaje organizado del 6 al 9 de octubre con motivo de los 800 años de la Cofradía de la Virgen María de Montserrat. En la plaza de San Pedro del Vaticano, mientras nos preparábamos para asistir a la plegaria de la Àngelus, pudimos conversar un rato con el abad Manel Gasch.
Cómo definiría el que se ha vivido estos días aquí a Roma?
Estos días en Roma hemos vivido una experiencia de fraternidad. La Cofradía es una fraternidad de fieles, de cristianos y de devotos de la Virgen María de Montserrat. Las actividades, evidentemente, son muy importantes, pero son como las etapas del hilo que lo conduce todo: una experiencia de fraternidad basada en los ejes de la Cofradía, sobre todo el de la piedad popular, con una atención especial a la paz y a las necesidades de los pobres.








