Estimados y estimadas:
Hace pocos días hemos tenido la suerte de participar en las reflexiones de José Carlos Bermejo, religioso camilo, sobre como vivir una esperanza lúcida y madura en los tiempos difíciles que vivimos. Merece la pena que aprovecháis para ver todavía su charla y sus reflexiones en el video que enlazamos!
Quizás el mensaje que más me impactó fue este: “Los religiosos y religiosas estamos acostumbrados a ser activos, a servir, a ayudar, a acompañar otras personas. Pensamos que nuestra vida gana sentido cuando nos sentimos útiles a los otros, a las personas que tienen más necesidad”.
La charla de José Carlos Bermejo nos ayudó a hacer un giro copernicano.
¿Y si en lugar de pensar todo con verbos en activa empezamos a pensar en verbos en pasiva?
¿Y si en lugar de cuidar, de estimar, de servir, de ayudar… empezamos a aprender a dejarnos cuidar, dejarnos estimar, dejarnos ayudar?
¿Y si nuestro testimonio deja de ser nuestro ‘hacer’ por nuestro ‘acoger’?
¿Y si la pregunta que suscitamos con nuestra vida no es solo: “quién son estos/estas que hacen estas cosas?” a otra muy diferente: ¿“quién es esta persona, qué mueve a esta persona, que se deja cuidar, que se deja estimar, que acoge nuestro amor y nuestro cuidado, de este modo?”
Jesús hizo muchas cosas, ayudó a mucha gente.
Pero Jesús también supo acoger el amor y el cuidado de la mujer que le perfumó los pies con el mejor perfume…
¿Y si aprendemos a ser testigos del amor de Dios en nuestra manera de dejarnos cuidar?
Quizás aprenderemos que nuestra esperanza no la construimos nosotros con lo que hacemos, sino que nuestra esperanza es un don que tenemos que acoger.
Pienso que esta fue una de las grandes lecciones que nos ofreció la sesión de José Carlos Bermejo, que podéis encontrar en este ENLACE y en la siguiente página.
Llorenç Puig | Secretario General del URC








