(Jesuitas · 18/03/24) Más de 400 personas han participado este domingo en Barcelona en el Aplec Ignasià, una jornada festiva y celebrativa que han convocado a los Jesuitas de Cataluña, y que ha tenido como tema principal el 500 aniversario de la llegada de Ignacio de Loyola a la ciudad de Barcelona.
El objetivo principal ha sido, sobre todo, realizar un encuentro de hermandad entre personas que forman parte de la familia ignaciana en Cataluña, es decir, que participan en las diversas actividades e instituciones de la Compañía de Jesús en nuestro país. Así, familias de las escuelas de Jesuïtes Educació, colaboradores y voluntariado de las organizaciones del sector social, o miembros de las diversas comunidades cristianas, entre otros, han compartido un día, visibilizando, recordando y celebrando lo que tenemos en común, el legado de Ignacio de Loyola, que hace 500 años estuvo en espacios que ahora nos están cercanos.
«La vida de san Ignacio nos sigue inspirando hoy», ha recordado el delegado de los Jesuitas en Cataluña, Pau Vidal, en las palabras que ha dirigido a los participantes, y ha alentado a seguir adelante e ir más a fondo, tratando de ayudar a construir un mundo más justo y fraternal, afrontando tanto los momentos de luz como las dificultades, tal y como hizo Ignacio.
El encuentro ha comenzado con una comida en el patio de la escuela Jesuïtes Casp, amenizada por el grupo de música de la Pascua Joven de Raimat. A continuación han comenzado las actividades de tarde. Unas 150 personas han asistido a la charla que ha dado Josep Rambla, jesuita y experto en espiritualidad ignaciana, que ha explicado qué impacto tuvo en Ignacio y en la Compañía de Jesús su paso por Barcelona. Mientras, el resto de participantes, repartidos en varios grupos, recorrían los diversos espacios de la ciudad que recorrió también Ignacio hace 500 años, participando en una gincana familiar, dinamizada por más de 40 jóvenes voluntarios de los diversos centros de esplai vinculados a la Compañía de Jesús.








