(17/03/24) Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl de la comunidad «Vincles», el pasado 15 de marzo, nos acogieron en la Parroquia de Carmen para el Encuentro mensual que nos reúne a los religiosos del Raval.
Fue con la celebración de la Eucaristía que iniciamos la reunión compartiendo la Palabra y el Pan en la mesa del Señor quien, con su presencia, nos envía a ser testimonios de su amor incondicional por cada persona, especialmente hacia los más frágiles y vulnerables.
La hermana Maria Mulet, responsable del Proyecto “Vincles – Espacio Rosalia Rendu -” nos presentó este proyecto que tienen las Hijas de la Caridad en la calle Arco del Teatro, insistiendo en que se trata de una iniciativa pequeña y sencilla, el objetivo de la cual es que las personas más empobrecidas de nuestro barrio y los del entorno que viven en la calle, tengan la oportunidad de saberse reconocidas en su dignidad y sientan el afecto de los voluntarios y voluntarias que, en nombre de “Vincles” y, de dos en dos, cada día en turnos por la mañana y anochecer, se acercan a cada uno para saludarlos personalmente, conocer su situación y, poco a poco, ir haciendo vínculos.
La misma Maria explicaba que no se trata de hacer cosas para la persona (que si hace falta también se hacen) sino que lo más importante son las actitudes con que la voluntaria se acerca a la persona: el respeto, el afecto, la mirada y la escucha contemplativas son, entre otros, fundamentales para que la persona sienta que es alguien para alguien. También nos explicó quién fue Rosalia Rendu y la razón por la cual el Proyecto “Vincles” también lleva su nombre.
Finalmente, presentó con detalle la organización del Proyecto y su funcionamiento práctico así como las motivaciones y el trasfondo propios de la espiritualidad vicenciana poniendo de relevo la necesidad de la sensibilización en nuestra ciudad y sociedad hacia estas personas que viven, enferman e incluso mueren en la calle, y que son invisibles para la mayoría de los ciudadanos.
Maria nos regaló unas frases muy potentes de San Vicente de Paúl que él dijo ante la realidad terrible de la pobreza y abandono de los pobres en la Francia del siglo XVII:
– “Los pobres que no saben donde ir, ni que hacer, que sufren y se multiplican todos los días, son mi pesar y mi dolor”.
– “Cuanto más repugnantes y sucios estén, cuanto más injustos sean, más tendrás que darles tu amor”.
– “Solo por tu amor, por tu amor únicamente te perdonarán los pobres el pan que tú les das”.
Después de esta presentación y no habiendo otras novedades, agradecimos a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl la presentación del Proyecto “Vincles – Espacio Rosalia Rendu” y fuimos invitados e invitadas a rehacer las fuerzas compartiendo una buena cena.








