(A. de Tarragona · 20/10/25) La Delegación diocesana para la vida consagrada organizó, el pasado sábado día 18 de octubre, una salida de fraternidad para vivir la riqueza que es compartir una misión desde carismas diferentes y para ver signos de esperanza entre los religiosos y religiosas.
En esta ocasión, la salida fue en Tortosa. Empezaron la jornada en la capilla de la Mare de Déu de la Cinta de la Catedral de Santa Maria, donde tuvo lugar la eucaristía jubilar. Posteriormente, recorrieron el Delta del Ebro en barca y el día continuó con una comida fraternal y un paseo por la Laguna de la Tancada.
De regreso a las comunidades, dieron gracias a Dios por ese día de comunión compartido.








