(Afers Religiosos · 23/10/23) José María Contreras ha elaborado un informe para concienciar a la opinión pública internacional sobre el grave problema que representa el aumento de los ataques contra los lugares de culto. En este informe, una iniciativa de la Fundación Pluralismo y Convivencia, se ofrecen un conjunto de recomendaciones a los estados, a los líderes religiosos, a los medios de comunicación ya la sociedad en general: medidas de prevención, preparación y respuesta.
El informe se ha articulado en torno a seis preguntas básicas: por qué y para qué proteger los lugares de culto; de qué debe protegerse; qué es lo que debe protegerse; para quién y quién debe protegerlos o cómo se les puede proteger. En cada una de las preguntas se ha intentado dar respuesta a cuestiones esenciales: el fundamento y naturaleza jurídica de la protección; las causas o el origen de los ataques; el contenido de la protección en sus dimensiones material (lugares de culto) y subjetiva (derechos de la persona), y los mecanismos e instrumentos de protección y garantía.
Concretamente, el informe se ha estructurado en cuatro capítulos relativos a la cimentación y naturaleza de la protección, causas u origen de los ataques, normativa española aplicable y el marco institucional y mecanismo e instrumentos de prevención y gestión. Por último se proponen un conjunto de medidas que conforman un plan de trabajo con el fin de salvaguardar y proteger de los ataques de odio, intolerancia y violencia tanto los lugares de culto y de reunión como las personas que acuden.
El Plan de Trabajo propuesto por José María Contreras se articula en siete ejes o ámbitos de actuación, en los que se incluyen medidas concretas. Estos son los siete ejes de actuación propuestos:
– El desarrollo normativo del derecho de libertad de conciencia y religiosa en general, y sobre el derecho a establecer lugares y centros de culto en particular.
– La mejora de los mecanismos de prevención y protección de los lugares de culto y de las personas que asisten a estos espacios y lugares frente a los ataques o manifestaciones de odio e intolerancia o de los extremismos violentos.
– La gestión por parte de las Comunidades Autónomas de las necesidades derivadas del ejercicio efectivo de la libertad religiosa en general y todo lo que atañe a la tutela y protección de los lugares y centros de culto.
– Potenciar la acción por parte de los gobiernos municipales en relación con la consecución de una real y efectiva aplicación y ejercicio del derecho a la libertad religiosa y de culto en general, y en la salvaguarda y tutela de los lugares y centros de culto.
– El ámbito educativo y su trascendencia en todo lo que tiene que ver con la prevención en general y en la sensibilización. Trabajar en la escuela cuestiones como la diversidad, el pluralismo, la tolerancia, el respeto y la igualdad.
– Intensificar los esfuerzos en favor de una sociedad informada y tolerante con la diversidad de creencias y convicciones que considera los lugares de culto no una amenaza sino una expresión de la libertad de culto y de la rica diversidad religiosa de nuestra sociedad.
– Los medios de comunicación y las redes sociales, un ámbito esencial para una correcta difusión de información contrastada y fiable sobre la diversidad religiosa y cultural, para configurar una sociedad informada y tolerante.
El informe ofrece recomendaciones a administraciones, líderes religiosos y medios de comunicación sobre las medidas de prevención y respuesta
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