El dos de febrero, como cada año, se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que afecta de manera directa en torno a un millón de personas. Su misión garantiza de un modo especial, con luces y sombras, la presencia del amor de Dios en el mundo. Se ha publicado recientemente un libro entrevista al papa Francisco, titulado La fuerza de la vocación. La vida consagrada hoy, a cargo del periodista claretiano Fernando Prado. La conversación de cuatro horas de duración fluye con naturalidad. El Papa no rehúye puntos neurálgicos, que analiza con precisión y clarividencia. Conviene no olvidar que el papa Francisco es jesuita y que, por tanto, vive en propia carne la dimensión de su vocación religiosa. No solo habla de un colectivo significado en la Iglesia y en la sociedad, sino que sus respuestas parten de su propia experiencia. La lectura y reflexión de este libro breve es imprescindible para las personas consagradas y resulta recomendable para quien desee conocer mejor la realidad de la vida religiosa hoy: sus esperanzas y sus dificultades, sus proyectos y sus desafíos, sus raíces y su misión.
El Papa opta por el discernimiento frente a la disciplina, por la libertad evangélica frente a la ideología, por el testimonio alegre frente a la preocupación estadística, por la fidelidad a las raíces del carisma frente a la mundanidad espiritual. Cuando alguien vive a fondo la vida consagrada, cuando se encarna en el lugar y en la cultura donde desarrolla su misión, cuando el amor de Dios es el motor de su vida… escribe páginas tan sencillas como maravillosas de entrega, servicio, humildad. La plegaria, la vida comunitaria, la pobreza… son ingredientes inevitables de su testimonio. No todos los religiosos y religiosas viven así, pero su vocación les proyecta hacia este horizonte de fidelidad y gozo.
Las comunidades cristianas están invitadas a rezar especialmente en esta Jornada por las personas consagradas y también por aquellas que, tras escuchar la llamada de Dios, respondan con generosidad y alegría.
LLUÍS SERRA LLANSANA








