(Obispado Girona · 26/09/23) El domingo 24 de septiembre la iglesia de Santa Susana del Mercadal de Girona acogió el encuentro de inicio de curso de la delegación diocesana de Vida Consagrada. Inició el acto su delegada, Pilar Pina, que señaló que «queremos empezar el curso con esperanza e ilusión». «Y con un gran sentimiento de agradecimiento hacia cada una y cada uno de vosotros porque sin vuestro esfuerzo y generosidad la Iglesia de Girona carecería de la fuerza y el dinamismo que vuestros carismas le dan», manifestó. También quiso recordar «las familias religiosas que, ante la realidad que vivimos, han tenido que dejar nuestro obispado». Y mencionó algunas celebraciones vividas el curso anterior, como una profesión perpetua y el 175º cumpleaños de la fundación de las misioneras del Corazón de María.
En su intervención, el administrador diocesano, Mn. Lluís Suñer, recordó que «nos encontramos a las puertas de la nueva etapa del Sínodo», y lo hizo pidiendo «plegaria y silencio para acoger el Espíritu». El lema de este acontecimiento es «Ensanchar el espacio de nuestra tienda», y en este sentido invitó a los miembros de la vida consagrada a «abrirse a la Iglesia diocesana, a la comunidad y a los más necesitados con entrañas de misericordia. Esto se hace desde la ternura y la proximidad». En relación con la llegada del nuevo obispo, manifestó que «hay que prepararnos para cómo lo acogeremos, personal y comunitariamente».
A continuación se hizo la presentación de las propuestas de la delegación para este curso, entre las cuales los encuentros de Adviento y Cuaresma, que este año irán a cargo del biblista Joaquim Malé, que desarrollará, en las dos sesiones, el tema «Fundamento bíblico en clave de esperanza». El encuentro continuó con una celebración y plegaria bajo el hilo conductor del Tiempo de la Creación y de la conversión ecológica que propugna el papa Francisco, especialmente en su encíclica Laudato sí’.








