«¡Júbilo en el mundo, Jesús ha nacido !” Un año más nos disponemos a vivir la Navidad, un encuentro histórico entre Dios y la humanidad; un Dios que quiere compartir su humanidad y una humanidad que busca a Dios. Hoy, más que nunca, hace falta que manifestemos este deseo de buscar Dios.
¿Y que quiere decir buscar Dios?
Buscar a Dios es acoger a este niño que es dado; acogerlo con toda su plenitud, escucharlo tal y como hizo el profeta Samuel: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1Sa 3,10) Y si escuchamos bien descubriremos a Dios hecho hombre en situaciones de injusticia: Niños que sufren situaciones de guerra, de abandono, de abusos, niños que no tienen satisfechas sus necesidades básicas de alimentación… Y una vez encontrados con este Dios que sufre, no nos podemos quedar de brazos cruzados, hay que actuar.
Bienaventurados, pues, quienes escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica porque su vida tiene regusto de Navidad.
Villancico
Hem bastit el pessebre en un angle
del menjador, sobre una taula vella,
el pessebre mateix de cada any
amb la mula i el bou i l’Infant
i els tres Reis i l’estrella.
Hem obert innombrables camins,
tots d’adreça a la cova,
amb corrues de vells pelegrins
-tots nosaltres- atents a l’auster caminar de la prova.
I en la nit del misteri hem cantat
les antigues cançons
de la mula i el bou i l’Infant i els tres Reis i l’estrella.
I oferíem la nit amb els ulls i les mans.
I cantàvem molt baix, amb vergonya potser de saber-nos germans
de l’infant i de tots en la nit de la gran meravella.
Miquel Martí i Pol








