(FDB · Òscar Bardají · 27/08/23) El 19 de junio tuvo lugar la primera edición del Foro Marc Vilarassau, que pretende reconocer la tarea de acompañamiento que hacen los presbíteros —ya sean religiosos o diocesanos— en las escuelas cristianas en Cataluña, y también ser un lugar de encuentro y discernimiento dialogado con la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña sobre la tarea educativa y evangelizadora en las escuelas. Alexis Bueno participó en el Foro, donde presentó la figura de su compañero jesuita Marc Vilarassau, que murió en 2013 con solo 45 años.
¿Por qué es necesaria la figura del capellán de referencia?
Seguro que hay muchos escenarios diferentes y depende de la formación y capacidades de cada presbítero, pero está claro que él es un animador de la fe por excelencia y alguien que puede ayudar a crear comunidad. Estas dos cosas me parecen capitales para tener cuidado del «alma» de nuestras escuelas.
Marc cuadraba perfectamente en la figura de este presbítero. ¿Por qué conectaba tan bien con los jóvenes?
Marc era valiente, creativo, audaz, próximo, interpelador. Usaba todos los lenguajes al alcance para comunicar la Buena Noticia del Evangelio a los jóvenes de hoy: la conversación, el grupo, la homilía, el aula… Los jóvenes lo podían captar a la vez próximo y alegre, pero también apasionado por Jesús, con ganas de transmitir amor por una vida tomada seriamente, con opciones a hacer, con valores exigentes…: los del Evangelio!
¿Qué valoración haces del Foro?
En estos momentos difíciles para la escuela concertada y para su tarea evangelizadora, todo esfuerzo para encontrarnos, compartir vivencias, reflexiones, un espíritu y un relato común es decisivo. Tenemos muchos retos por adelantado: la reducción demográfica que afecta las escuelas, la difícil relación con el contexto político, las dificultades para renovar y formar bien nuestros equipos de pastoral. Por todo esto, estos encuentros son aire fresco, bastante, empoderamiento, enriquecimiento, sentirnos menos solos y con un rumbo más claro para el día a día.








