(Dominicas Anunciata · Marta Mingot· 07/03/24) Durante el 4, 5 y 6 de marzo hemos celebrado en Gombrèn el encuentro LXXXIII del ATARDECER. Hemos disfrutado de momentos de bonitas plegarias, como la PLEGARIA DE ALABANZA, en un en torno de gran belleza natural propicio para alabar y dar gracias a Dios, hemos compartido reflexiones y experiencias sobre la parábola del BUEN SAMARITANO. También hemos rezado por la PAZ EN EL MUNDO y la importancia de ser portadoras de ESPERANZA en situaciones de desaliento o sufrimiento.
Han sido unos días en los que hemos podido reflexionar y compartir pensamientos, vivencias sobre la compasión, el compromiso y la fraternidad, tan presentes en el carisma dominicano.
Ha sido un privilegio poder escuchar el deseo de todas las hermanas por continuar abiertas a tantas situaciones de vulnerabilidad de nuestro mundo, cuestionándose como aportar un grano de arena desde su testimonio para hacer un mundo más justo y solidario.
La mayoría de las hermanas asistentes tenían en común la vivencia de muchas, variadas y ricas experiencias y también el saber contagiar alegría sin dejar de ser conscientes de la importancia de estar abiertas al servicio de los demás, especialmente de los más necesidades, como hizo el Padre Coll.
Se manifestó la importancia de hacer encuentros que impliquen pararnos o descansar de la actividad habitual como hemos hecho estos días. Jesús, como saben, a través de los Evangelios, también hacía paradas para encontrar espacios de plegaria con Dios.
Muchas gracias a todas las hermanas que han hecho posible una vez más el encuentro del ATARDECER.








