(Obispado de Lleida · 27/09/22) Lleida ha despedido esta tarde, con agradecimiento y emoción, a las Hijas de la Caridad, que dejan la ciudad después de 230 años de presencia. El adiós se ha materializado con una misa presidida por el obispo Salvador en la parroquia del Santísimo Salvador de Pardinyes, a la que las religiosas estaban muy vinculadas. La celebración, que ha coincidido con la festividad de Sant Vicente de Paúl, fundador de la comunidad de las Hijas de la Caridad, ha reunido a decenas de vecinos y vecinas del barrio de Pardinyes y religiosas venidas de fuera de Lleida para acompañar a las hermanas en una Eucaristía muy emotiva, en que se les ha expresado la gratitud por la labor desarollada durante todos estos años, así como los mejores deseos para las nuevas destinaciones a donde irán a partir de ahora.
230 años de presencia
La comunidad de religiosas “Terra Ferma”, de la Compañía de las Hijas de la Caridad, que actualmente residen en un piso en el barrio leridano de Pardinyes, cerrarán definitivamente la casa el próximo 30 de septiembre dado que las tres hermanas que conviven han estado destinadas a Barcelona, en un proceso progresivo de reagrupamiento a causa de la falta de nuevas vocaciones y de la edad avanzada de las religiosas. Las Hijas de la Caridad, que habían tenido presencia en Lleida desde 1792, donde habían llegado a tener cinco o seis casas y habían hecho trabajos de voluntariado en el Hospital de Santa María, en la Maternidad o en el Hogar de Sant Josep, entre otros, dejan la ciudad en la que es la quinta comunidad religiosa que debe cerrar durante este 2022.
La madre Remedios, superiora de la comunidad, expresa la «gran tristeza que representa tener que irse de Lleida» y ruega «para que haya nuevas vocaciones en el futuro que permitan reanudar la actividad». Las tres religiosas que quedaban en la casa de Pardinyes tienen 92, 83 y 76 años respectivamente. La comunidad sufrió un fuerte golpe hace tres años, cuando murieron tres de las monjas que vivían juntas y estaban vinculadas a la parroquia de Sant Salvador del barrio de Pardinyes. Ahora, la superiora de la comunidad leridana, que llevaba cuatro años en la ciudad, irá destinada a un piso del barrio de la Barceloneta para realizar labores de prevención de la marginación social. Las otras dos irán una a una residencia de personas mayores a hacer de voluntaria y la otra a una casa con otras hermanas de edad avanzada.
Mañana, 27 de septiembre, y coincidiendo con la festividad de San Vicente de Paúl, se hará una misa en la parroquia de San Salvador de Pardinyes, oficiada por el obispo Salvador, como despedida a la larga presencia de las Hijas de la Caridad en la ciudad, que se marcharán definitivamente el día 30.








