Te ofrecemos, Señor, todo lo que tenemos y somos.
Te ofrecemos los acontecimientos de este día,
los encuentros previstos y los imprevistos,
nuestros acto), nuestras tristezas, nuestras alegrías y nuestras dificultades.
Maria, ayúdanos a vivir este día
sabiendo reconocer la presencia de tu Hijo.
En el silencio de este día que comienza
te ofrecemos, Señor, nuestro esfuerzo por la paz y la justicia.
Ayúdanos a mirar el mundo con ojos llenos de amor.
Ayúdanos a ser pacientes, comprensivos,
acogedores i sembradores de alegría por doquier.
Ayúdanos a ver, más allá de las apariencias, como Tú.

