Gracias, Señor, por este día que amanece,
por este día que, como un regalo
nos das a nosotros, hijos e hijas tuyos.
Gracias por la luz y por el sol,
que en la mañana empiezan a despertar.
Gracias por el viento,
por el aire, que nos permite respirar.
Gracias por las aves del cielo, y por los pájaros,
que ya empiezan a cantar.
Gracias por la naturaleza
con que hoy, un día más,
nos quieres obsequiar.

