(Hna. Marta Peiró Rosell | Carmelita Misionera y Miembro de la Junta de Cintra · 12/06/25) La escuela Sant Josep de las Carmelitas Misioneras de Gracia ha celebrado la Asamblea anual de la Asociación Cintra. Nos reunimos unas 20 personas representantes de unas 16 congregaciones.
Fuimos ser recibidos por los alumnos de 4ESO que nos ofrecieron una suculenta merienda a base de brownies y otros pasteles de chocolate elaborados para ellos mismos en el Taller de Cocina en las instalaciones de las Vedrunas. A continuación se presentaron un a uno y nos compartieron cómo se encontraban en la escuela y nos explicaron sus sueños de futuro y esperanza. La directora del Centro, Marisa Romero y la jefa estudios de la ESO, Loles Rasós nos presentan su experiencia. El resumen es mucho trabajo, mucha ilusión y esperanza y mucho de agradecimiento por toda la ayuda recibida.
En la plegaria tuvimos un recuerdo por la Hna. Imma Bonada, vedruna, alma y motor de Cintra en estos últimos años. Su sonrisa, su compromiso hacia los desfavorecidos, su compromiso y trabajo para todos nosotros semilla de VIDA Y ESPERANZA.
A continuación reflexionamos sobre la realidad de Cintra y su relato histórico. Aquel proyecto intercongregacional, fruto del Congreso de Vida Religiosa de Cataluña, y el curso 96/97 nacía la escuela Cintra, una escuela donde la titularidad recaía en todas las congregaciones que formaban la Asociación. El tiempo, las circunstancias, los decretos hacen que las cosas cambien y evolucionen. Así en el curso 2022/23 la escuela Cintra se inserta en la escuela Sant Josep de Gracia, (Carmelitas Misioneras) y continúa con aquel espíritu y proyecto inicial de adaptarse a las nuevas circunstancias de hoy.
Y así, hoy La Asociación Cintra, junto con las Escuelas Pías, la Fundación Vedruna y las Carmelitas Misioneras continúa acompañando y apoyando al proyecto educativo, que ahora da un nuevo e importante paso adelante.
Un ejemplo, un testimonio de Iglesia sinodal, donde se ve cómo la hermandad y el compromiso entre congregaciones puede seguir haciendo del servicio a los vulnerables un signo de la presencia de Jesús en nuestro mundo.
Un ejemplo más, y son muchos, de intercongregacionalidad en nuestra Iglesia. Debemos seguir reflexionando, avanzando, arriesgando y creyendo que es posible.








