Este mes de mayo, los responsables de la Unión de Religiosos de Cataluña se han reunido con los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense. Concretamente se reunieron los miembros de la Junta directiva: su presidenta, Hna. Susana García del Álamo, Carmelita de San José; el vicepresidente, P. Joan Codina y Giol, salesiano; y el secretario general, Gmà. Xavier Fortuny Llobera, hermano de la Salle.
Aprovechando una de las reuniones recorrientes de los obispos de las diócesis de Catalunya los representantes de la URC asistieron para presentarse y explicar el trabajo que se desarrolla desde la entidad. Tal y como expone la presidenta de la URC, Susana García del Álamo «hace tiempo que se quería hacer el encuentro» para compartir el sentir de
la vida consagrada en las diócesis y en las parroquias».
Misión y propósito y retos de la URC
En la conversación, los miembros de la junta directiva expusieron «la misión de hacerse presentes en las diócesis como en la Unión de Religiosos y Religiosas de Catalunya que es la URC y la de dar a conocer lo que se hace». En este sentido, explicaron la coordinación de los religiosos en el campo de la formación inicial y en la formación permanente para todos los miembros de la URC, así como la organización interna. Se explicó los encuentros intercongregacionales que existen en los barrios y distritos, los remansos de vida consagrada, las asambleas anuales con los representantes de las diferentes congregaciones en el territorio, así como, la coordinación que hay mensualmente con los miembros de la junta.
También expusieron los retos que se viven actualmente, como la preocupación por el cuidado de las personas mayores y el envejecimiento y disminución del número de religiosos y religiosas. Se planteó la situación de la disminución de la presencia de las comunidades en el territorio y la reestructuración del funcionamiento interno de las distintas congregaciones, con la presencia o no de un representante para la realidad catalana. Comentaron también la amplia presencia de carismas religiosos en la salud y la educación y la situación en la que se encuentra.
Trabajar juntos como Iglesia
«Fue una acogida agradable y necesaria», asegura Susana Garcia. «Consideramos que nuestra labor en la Iglesia no debe quedar al margen, sino que debemos andar juntos -continúa la presidenta de la URC-. Hablamos mucho de sinodalidad, y por tanto debemos dar el paso para trabajar juntos, acercarnos, conócenos y tener una misma voz como Iglesia», añade.
Fotografía: Conferencia Episcopal Tarraconense








