(Obispado S. Feliu de Llobregat · 15/05/24) Cada año la Iglesia hace coincidir la solemnidad de la Santísima Trinidad, con la Jornada “Pro Orantibus”, que este año se celebrará el domingo 26 de mayo. La finalidad de la Jornada es dar gracias por el gran don de la Vida contemplativa y la presencia luminosa de los monasterios que hay en nuestra tierra.
En este día, y con el lema “Hágase tu Voluntad”, la Iglesia quiere recordar, de manera especial, la vida monástica-contemplativa.
En esta Jornada “es justo y necesario” que oremos por las personas contemplativas, que giremos la mirada y el corazón a sus monasterios y pidamos por sus intenciones. Sin duda alguna, sus intenciones van encaminadas a la permanencia en la fidelidad siempre renovada de todos sus miembros en la vocación recibida y al aumento de vocaciones en esta forma de consagración. También debemos tener presente la realidad monástica de nuestro obispado.
Podemos afirmar que los monjes y las monjas están en el corazón de la Iglesia verdaderas centinelas, vigilantes, de oración silenciosa y contemplativa, “símbolo de un mundo que debe venir o amor silencioso”. Aman y sirven a la Iglesia a través de la reflexión y la oración en el silencio del claustro. Con su estilo de vida apuntan siempre lo más fundamental y esencial para el hombre. Representan una llamada providencial a vivir la vocación de andar por los horizontes ilimitados de Dios.
Que Santa María, primera consagrada al Padre por el Hijo, en el Espíritu Santo, maestro de contemplación y centinela orando que dio luz al Sol de justicia, Cristo nuestro Salvador, tenga cuidado y proteja a todas las personas contemplativas.
Josep M. Henríquez-Farreras, O.S.B., Delegado Episcopal para la Vida Consagrada








