(El Periodico · Núria Navarro · 08/09/23) Cuando la reputación de la Iglesia atraviesa una zona de turbulencias y las vocaciones religiosas están en caída libre –han bajado un 50% en los últimos dos años– , Frederic Fosalba (Sant Esteve Sesrovires, 1971) ha ingresado este viernes como monje del monasterio de Montserrat. Novicio desde agosto de 2018, es subprefecto de la Escolania, responsable del taller de encuadernación y de la estación meteorológica. Y si te lo encuentras por la calle, le invitarías a una caña.
De Sant Esteve Sesrovires, como Rosalía.
En un pueblo pequeño –entonces habría 2.000 habitantes– sabíamos de qué casa veníamos todos. Su abuela y sus padres, de Can Tobella, eran de la parroquia y a Rosalía la recuerdo de pequeñita.
Ambos se consagran, pero distinto.
Hay que creer en lo que realmente quieres hacer y llevarlo a cabo.
Se metió a novicio a los 45 años. ¿Qué pasó antes?
Soy el segundo de cuatro hermanos de una familia trabajadora, no especialmente creyente. Solo el mayor hizo la comunión, seguramente por presión de los abuelos. Pero mi padre nos inculcó, siempre desde la libertad, los valores del respeto y la responsabilidad.








