(P. Máxim Muñoz) «Recordar el pasado es comprometerse con el futuro». Con esta frase de Juan Pablo II, reproducida en la entrada del Museo Claret de Vic, comenzaba la oración inicial del encuentro de la familia Claretiana de Catalunya. Con ella queríamos cerrar en Cataluña la celebración del 175 aniversario de la fundación de la Congregación Claretiana.
En Vic, el lugar de sus inicios, se encontraron un centenar largo de claretianos, laicos y religiosos vinculados al espíritu de Sant Antoni M. Claret. En la oración inicial recordamos los inicios de la Congregación según lo narra el P. Claret en su autobiografía y fuimos invitados a realizar un recorrido contemplativo por el museo Claret, respondiendo a la pregunta: “Qué es lo que más me inspira del P. Claret”.
Después, el claretiano P. Juan Carlos Martos, director del centro de espiritualidad Claretiana, explicó el camino y las razones que llevaron al P. Claret a fundar la Congregación con cinco compañeros del obispado de Vic.
La eucaristía, celebrada en el Templo de San Antonio M. Claret, que contiene su sepulcro, fue presidida por el P. Juan Martín Askaiturrieta, Provincial de la Provincia de San Pablo, a la que pertenecen actualmente las comunidades de Cataluña. Los claretianos presentes renovaron su profesión.
Una comida de hermandad, con tarta de cumpleaños incluida, cerró el encuentro.
Este año jubilar ha sido vivido intensamente por la Congregación Claretiana en los 65 países en los que está presente actualmente, con multitud de actos. Desde el gobierno general se ha impulsado, por una parte, una serie de vídeos sobre la historia de la Congregación y por otra una breves reportajes que recogen varios proyectos misioneros que se están realizando en todo el mundo. Memoria y actualidad del fuego evangelizador que desde Claret se mantiene vivo en la obra iniciada en Vic un 16 de julio de 1849.
La otra gran iniciativa del jubileo ha sido el Congreso de espiritualidad claretiana celebrado en Vic del 7 al 15 de julio de ese mismo año, que acabó justo la víspera de la gran celebración. Con diversas ponencias, talleres y (no menos importante) ratos intensos de oración y celebración, tuvimos ocasión de tomar el pulso a cómo estamos viviendo nuestra espiritualidad en estos momentos concretos de la historia y discernir cómo responder, en fidelidad a las raíces, a los retos que plantea el contexto actual y que podemos resumir en las grandes “conversiones” a las que nos invita el Papa Francisco: pastoral, ecológica y sinodal.
La clausura del año consistió en un velatorio de oración en el Templo del P. Claret, una oración ante la celda de la fundación, la celebración de una solemne eucaristía presidida por el cardenal claretiano P. Aquilino Bocos, con homilía del P. General Matthew Vattamattan y el almuerzo festivo, con una sobremesa rica en cantos y expresiones de las diversas culturas.
Creo que este año jubilar han sido un buen impulso para la Congregación, siempre unida a la gran familia claretiana ya las iglesias locales en las que estamos arraigados.
Máximo Muñoz Duran, cmf
Consejero provincial








