(Claretianos · 05/05/26) El sábado 2 de mayo, medio centenar de claretianos de las comunidades de Cataluña y de las dos comunidades de Francia se reunieron en Vic para celebrar el encuentro de fraternidad que tiene lugar cada año a principios de mayo. En esta ocasión se sumaron también las misioneras de la Institución Claretiana de las comunidades de Vic y de Cornellà.
La jornada comenzó con una explicación histórica de la Casa de Espiritualidad de Vic, a cargo del claretiano Pere Codina, ya que este año la casa cumple 75 años de su fundación. Codina repasó la evolución del edificio, cuyos orígenes se remontan a 1947, cuando se decidió construirlo por iniciativa e impulso decisivo del padre Lluís Pujol, superior de la comunidad de Vic en aquel momento, y en continuidad con la casa de Ejercicios que ya existía en el primer edificio de la comunidad, casa madre de la Congregación Claretiana.
En 1948 se colocó la primera piedra bajo la dirección del arquitecto Josep Maria Ribas, autor también del templo. La casa, financiada íntegramente con donaciones y aportaciones voluntarias, se inauguró en junio de 1951 con una primera tanda de ejercicios espirituales, y en 2003 fue renovada totalmente. Codina hizo un repaso de las diversas actividades de la casa, especialmente de los Ejercicios Espirituales, que se han ido adaptando a la evolución de los tiempos.
Durante el transcurso de la mañana también se puso en relieve el papel de las Misioneras de la Institución Claretiana, fundadas en la misma casa en 1951 por el claretiano P. Lluís Pujol. En palabras de Codina, han sido “el alma y el corazón espiritual” del espacio. La superiora general, Maria Gràcia Garcia Baquero, esbozó los orígenes y el carisma de esta congregación estrechamente vinculada a Vic, donde mantienen una comunidad. Las otras comunidades están en Cornellà y Paraguay, donde llegaron en 1983. Tanto la casa como la congregación cumplen este año tres cuartos de siglo y son fruto del impulso y celo apostólico del padre Lluís Pujol, que siempre las animó a trabajar bajo el lema: “no os canséis nunca de hacer el bien”.
El superior provincial, Juan Martín Askaiturrieta, informó sobre el encuentro del Gobierno General con los superiores provinciales, celebrado a principios de marzo en Sri Lanka, para comenzar a preparar el próximo Capítulo General de la Congregación, previsto para el verano de 2027.
Una eucaristía de acción de gracias
La celebración continuó con una eucaristía en la cripta del templo, presidida por el superior provincial y concelebrada por Màxim Muñoz, vicario provincial, y Josep Vilarrúbias, que este año celebra los 75 años de profesión religiosa.
Durante la eucaristía, Vilarrúbias recordó los orígenes de su vocación, descubierta cuando tenía 10 años, y el proceso de discernimiento entre el arte y la predicación que ha marcado su trayectoria, hoy vinculada a la comunidad asistencial de Barcelona. También evocó el impacto de la renovación conciliar en su vida religiosa y en su trabajo misionero, y terminó expresando su agradecimiento a Dios y a tantos compañeros de camino. Por su parte, Màxim Muñoz quiso destacar y agradecerle como claretiano el testimonio, ejemplo y magisterio que ha significado para él y para muchos.
Durante la eucaristía también se dio gracias por los aniversarios de profesión de otros misioneros de la provincia: los 50 años del padre Elia Panizza (Segrate, Italia) y los 25 años de Roberto Cillero (Pamplona) y Francis Kubikula (Marsella).
La jornada se cerró con una comida de fraternidad, en la que se soplaron las velas de un pastel conmemorativo con la imagen de la Casa de Espiritualidad.








