«Servidoras de la comunión y la misión»
Éste es el lema que sirve de marco y es, a la vez, horizonte del XIX Encuentro de Superioras Mayores y miembros de sus Consejos, reunidas del 2 al 14 de enero, en Sarriá, Barcelona. Las veinticinco hermanas presentes provienen de diecisiete países, representando a sus Organismos (África, Asia Este, Asia Sur, Europa, Latinoamérica y Virgen de Guadalupe) donde las Misioneras Claretianas desarrollan su misión de anunciar el evangelio de Jesús en diferentes partes del mundo y de diversos modos.
La reunión, convocada por el Gobierno General de la Congregación, con Sede en Roma, tiene por objetivo buscar, con espíritu de diálogo y responsable coparticipación, los caminos que Dios y la realidad de nuestro hoy piden a las Misioneras Claretianas, para que su servicio evangelizador sea oportuno y eficaz. Profundizarán en diversos temas como la realidad y los desafíos de los lugares donde están, el discernimiento, el acompañamiento, la sostenibilidad carismática, relacional y económica, la evangelización y sus medios y la formación, entre otros, respondiendo a las llamadas que hoy nos hace la Iglesia en sus caminos de renovación.
Las Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas están en Sarriá, Barcelona, desde el año 1926. En esta casa de la calle Mayor de Sarriá, antiguo noviciado, dieron sus primeros pasos en la vida religiosa muchas hermanas que, con un grande espíritu apostólico, a imitación de San Antonio María Claret y la Venerable María Antonia París (fundadores de la congregación), llevaron el anuncio de la buena noticia a otras tierras y fundaron comunidades misioneras en varios de los países donde estamos presentes. Hoy esta casa, es un centro de Espiritualidad, que acoge y atiende a personas y grupos que realizan ejercicios espirituales, retiros para jóvenes, encuentros de grupos parroquiales, reuniones diversas, ofreciendo un espacio adecuado para la reflexión, el silencio y la oración, en definitiva, propiciando el encuentro con Dios.
Damos gracias a Dios por haber sido acogidas en esta casa, tan entrañable para todas las claretianas, y en esta tierra catalana, cuna de nuestros Fundadores.
Ana María Mandrile, Misionera Claretiana








