Cada año, en cada ciclo litúrgico, los cristianos celebramos la Pascua de Jesús muerto y resucitado. Y la celebramos al inicio de la primavera, cuando los árboles, las flores, los pájaros reviven de nuevo con sus colores y sus cantos. “Exulten los coros de los ángeles… y suenen los tambores y las guitarras… la tierra se llena de alegría… “ dice el canto de Kairoi “Pregón Pascual”. Y es que la Pascua es como un río de agua fresca y cristalina que brota del interior de las montañas, un río de agua transparente: sus aguas riegan los árboles y sembrados, inundan los campos y llenan los pantanos. La liturgia cristiana utiliza el símbolo del agua para recordarnos que somos peregrinos sedientos de agua viva y recuerda que el agua de nuestro bautismo nos ha purificado y lavado, y sacia nuestra sed. Podemos decir como la samaritana de Sicar: “Señor, dadnos de esta agua”.
¿Cómo vivir este tiempo de Pascua? El Papa Francisco nos dio una receta muy sencilla, no vivamos la Pascua con cara de “pepinillos en vinagre”.
Recordando de nuevo el Pregón Pascual podemos decir en alto: “Que empiece en tu hermano(-na), la fiesta, con un himno de alabanza a tu Señor, porque el fuego ha llegado a nuestro corazón y la luz ilumina tus caminos. […] Cantáis canciones de primavera, de esperanza en un mundo que está llegando (aunque no lo parezca). Y que callen todas las palabras porque Cristo está vivo a tu lado”. Esta es nuestra esperanza. Por eso hay que vivir como personas resucitadas.
María, Madre de la Esperanza y Misericordia nos acompañe en este camino de Pascua y nos ayude a ser testimonios de esperanza en medio de un mundo que llora por la violencia de las bombas y lucha por la paz y la justicia.
Añadir que durante este año 2026 celebramos el VIII centenario de la muerte de S. Francisco de Asís (1226-2026). Un testimonio vivo que vivió la vida entregado a Jesús y a la causa de los pobres, que estimó la natura y nos regaló un carisma y un camino espiritual de fraternidad universal. Con la inspiración y ayuda del Espíritu vivió como un auténtico cristiano resucitado con la hermana pobreza, la hermana agua, con los hermanos de fraternidad.
La Unió de Religiosos de Catalunya (URC) organiza un receso de Pascua para el próximo sábado 25 de abril, de 10:30 a 12:30 h. Sobre el tema “Pascua: Vivir como personas resucitadas”, nos acompañará
Josep Manuel Vallejo, fraile capuchino
vive en Barcelona. Es licenciado en Teología Fundamental y se dedica, fundamentalmente, a la difusión bíblica, la espiritualidad y el franciscanismo. Da clases de Teología Espiritual en el ISCREB y de Espiritualidad Franciscana en la Facultad de Teología. Es director de la revista Catalunya Franciscana.
Distribución del tiempo:
10’30h. Introducción-Plegaria
11h. Charla
12h. Momento de descanso. Silencio personal. Diálogo en comunidad.
12’30h. CONCLUSIÓN: Momento para compartir. Plegaria final.
Modalidad: On line (Zoom) 95 plazas.
Fecha: 25 de abril de 2026.
Horario: 10’30h ( A las 10’15h iniciamos la conexión) – 12’30h Conclusión.
Aportación: 12€ abono individual o 22€ abono en comunidad al número de cuenta de “CaixaBank” IBAN: ES 37 2100 3040 0622 0034 0826 indicando nombre y apellidos de la persona o comunidad y congregación.
Fecha límite de inscripción: 22 de abril, después, no se admiten inscripciones.
Idioma: Catalán
Inscripción
Enviar un mail a olga.sanchez@confer.es con la fotocopia del ingreso o transferencia y recibiréis la dirección de conexión con Zoom desde donde se podrá participar en el receso.








