(Concepció Prat · 01/12/22) Memoria y Profecía; Memoria y Esperanza. Llamados a ser centinelas de esperanza
El Secretariado de Familia Dominicana de Cataluña nos ha convocado para celebrar juntos, el inicio del tiempo de Adviento. Nos hemos encontrado, por la tarde del pasado 26 de noviembre, miembros de todas sus ramas, en la casa de nuestras hermanas de la Anunciata de la calle Elisabets. Ha sido un encuentro de receso, de familia, de compartir, de vivir con gozo, en un ambiente de silencio y de escucha activa, la riqueza profunda del tiempo del Adviento.
Nos ha acompañado nuestro hermano dominico Javier Garzón. En su mensaje, nos ha comunicado, nos ha transmitido la esencia del tiempo que justo iniciaba el anochecer de este día. Adviento es el encuentro, desde la Palabra de Dios, de la Esperanza de un futuro mejor para nuestro mundo, el proyecto de Dios para cada uno de nosotros.
Somos llamados a ser memoria y profecía, memoria y esperanza. Hemos dado una respuesta al llamamiento de Dios y somos señal que apunta al Dios que nos ha llamado.
Estamos llamados a ser almendros que anuncian la nueva primavera, centinelas en el mundo que viven la esperanza, que vigilan, que contemplan el horizonte, que anuncian con la vida y la palabra que el Señor viene, que está muy cerca, que Él tiene su morada dentro nuestro, dentro de cada persona que mantiene una espera vigilando y confiada.
Esta se nuestra misión como Familia Dominicana: ser centinelas en nuestro mundo, porque vivimos la Esperanza, porque creemos en la Venida del Señor.
Y nuestro icono, en este tiempo, es MARIA, la mujer de la esperanza, la mujer de la Anunciación (fresco del fraile dominico, del Renacimiento, “fray Angélico”).
Hemos celebrado la Eucaristía y Vísperas del Primer Domingo del Adviento en un clima de serenidad y gozo conscientes que, como Familia Dominicana, estamos llamados a ser centinelas que, desde la Palabra de Dios y la propia vida, anuncian que el Señor se acerca.
Y, para finalizar, hemos compartido una rica merienda.








