(Carmelitas Mis. · 08/11/25) La comunidad “Juana Gratias”, Juniorado de preparación a los votos perpetuos en Barcelona, solo puede decir “¡Alaben al Señor porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre!”, hemos tenido la dicha de celebrar la fiesta de nuestro Padre Fundador en tierras que él caminó, en los lugares que él habitó y en los que tanto bien hizo…
En las horas de la mañana hemos celebrado la Eucaristía con todas las hermanas de la comunidad “San José”, hemos preparado los cantos y las hermanas de la enfermería nos han sorprendido con la decoración de la sala, han resaltado algunas de las virtudes del P. Palau escribiéndolas en algunas hojas de colores y han encendido una luz por cada hermana de la comunidad alrededor del busto de nuestro Fundador; al final, han entonado el primer himno de la congregación, a una sola voz y con muchos recuerdos evocados, un “Rompa el cielo de gloria en un canto…” que nos ha emocionado…
Ya en la tarde, hemos participado de la Eucaristía en la comunidad Padre Palau en Vall-par, allí con algunos vecinos y hermanas, jóvenes y algunas Carmelitas Misioneras Teresianas, hemos agradecido al Señor por el don inmenso de Francisco Palau para la Iglesia, nuestra Congregación y cada uno en particular, porque su legado sigue vivo en nosotras y su espíritu nos impulsa a ser signos de comunión en la Iglesia… Hemos animado la Eucaristía, y tres de nuestras hermanas han danzado al estilo de la India en el momento de la doxología final de la Plegaria Eucarística, luego hemos compartido una tradicional ‘’Coca’’ y una buena conversación.
Bendito Dios que nos regala celebrar desde este lugar a tan buen padre, Francisco Palau, soñador y profeta, hombre entregado y apasionado por aquello que le movía la vida, su Iglesia.








