(A.F. · Jordi Pacheco · 23/12/24) El claretiano Pere Codina volvió a principios del mes de septiembre pasado a Cataluña después de una temporada por tierras occitanas apoyando a varias parroquias entre Toulouse y Muret. Pero su destino no fue la residencia claretiana de Barcelona, de donde partió, sino la de Gerona, formada actualmente por cuatro miembros. Allá, mientras sirve con sus compañeros a la comunidad cristiana gerundense, a la que cada día se le abren las puertas de la parroquia de la calle Joan Maragall, el religioso catalán apura lo que queda de este 2024 para, entre otras cosas, acabar de terminar un extenso artículo sobre los tradicionalistas, que verá la luz en el próximo número de Quaderns de vida cristiana. “Estoy haciendo una investigación tan completa como sea posible”, detalla a Flama desde el corazón de esta comunidad, presente desde el año 1927 en la ciudad de los cuatro ríos.
Categoría: Noticias
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