(FDB · Òscar Bardají · 13/08/23) El jesuita Pau Vidal es el nuevo delegado de la Plataforma Apostólica de los jesuitas en Cataluña. Toma el relevo del P. Enric Puiggròs, nombrado Provincial de la Compañía de Jesús en España. Su trayectoria como jesuita ha estado marcada por su trabajo con población refugiada en la África, y más recientemente con proyectos de acogida para personas migrantes en Barcelona. Asume la nueva responsabilidad «con
un poco de vértigo, pero sereno y confiado por el buen trabajo que se hace, día a día, a nuestras instituciones».
¿Cómo te ha marcado la experiencia con refugiados en África?
Haber tenido el privilegio de vivir y andar con personas refugiadas en África durante ocho años creo que me ha regalado una mirada más compasiva, una fe más arraigada en el cotidiano y el deseo de estar siempre junto a los más desfavorecidos. Por lo tanto, a partir de ahora miraré de poner especial énfasis en el andar con los excluidos y los vulnerables de nuestro mundo desde cada una de nuestras instituciones educativas, sociales y pastorales.
¿Cómo entiendes tú la experiencia espiritual?
El Espíritu de Jesús nos permite sostener y vivir plenamente nuestros compromisos y acciones de cada día hacia la transformación social, porque, por desgracia, nuestro mundo todavía no es como lo sueña Dios. La experiencia espiritual incluye, está claro, ratos explícitos dedicados a la oración y la plegaria de contacto con el insondable misterio de Dios, que son imprescindibles.
¿Qué retos tiene la Compañía de Jesús en Cataluña?
Los jesuitas tenemos que seguir mostrando claramente que estamos plenamente comprometidos con la verdad y la reparación apoyando a las víctimas de los abusos sexuales, y también de cualquier otro tipo de abuso —de poder, de conciencia…— que se haya podido producir. Del mismo modo, tenemos que acompañar a niños, adolescentes, jóvenes y adultos en el conocimiento de Jesús, en su seguimiento.








