(AF · Israel González Espinoza· 31/03/25) “Mi primer amor misionero fue Nicaragua”, confiesa la hermana Montserrat Tolo Pallarés (Tremp, 1968). La religiosa, perteneciente a la congregación Pureza de María y originaria del obispado de Urgell, ha pasado 23 años como misionera en la América Latina y África.
Bióloga por la Universidad de Barcelona (UB), llegó a la República Democrática del Congo hace seis años y, desde 3 trabaja en el hospital de Kanzenze, que dirige su congregación junto a varios proyectos de educación integral en la zona, entre los cuales destacan dos internados, un colegio de primaria, uno de secundaria y una escuela maternal.








