(Claretianos · 08/04/24) Queridos hermanos,
Os deseo a todos una fructífera Jornada Misionera Claretiana, un día dedicado a reflexionar, compartir y participar en el mandato misionero que hemos recibido del Señor Resucitado.
Estamos en el año jubilar del 175 aniversario de la fundación de nuestra Congregación, que nuestro Fundador, San Antonio María Claret inició con la clara convicción de que el espíritu que él y sus compañeros habían recibido era para el mundo entero. Hoy estamos presentes en todos los continentes y en muchos ámbitos de periferias. Reforcemos con mayor fervor nuestra proyección misionera.
El Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2024, nos recuerda: «No olvidemos que cada cristiano está llamado a participar en esta misión universal ofreciendo su propio testimonio del Evangelio en cada contexto, para que toda la Iglesia pueda salir continuamente con su Señor y Maestro a las «encrucijadas» del mundo de hoy.» Miremos juntos las luchas de nuestros hermanos y hermanas con la compasión del Señor y convirtámonos en sus manos solidarias.
El tema de la Jornada Misionera Claretiana es «El agua», que es símbolo de vida. Tenemos ante nosotros la hermosa imagen del río de la vida que brota de Jerusalén (cf. Ap 22,1). El agua sostiene la vida. En muchas misiones remotas, el acceso al agua potable es un gran desafío. Podemos marcar la diferencia para nuestros hermanos y hermanas de allí mediante nuestra participación en los proyectos presentados por la Procura General de Misiones.
El Señor ha bendecido nuestra casa común con abundancia de recursos. Pondremos de nuestra parte para cuidarlos y compartir según los designios del Dador de la vida. Encomendamos nuestras iniciativas misioneras al Corazón Inmaculado de María, que enseña el arte de cuidarnos los unos a los otros y a nuestra casa común con la ternura del corazón de Dios.
Que Dios os bendiga a todos.
Mathew Vattamattam, CMF
Superior General de los Misioneros Claretianos








