(Hnas. Franciscanas · Inmaculada Campo · 18/05/23) El 6 de mayo celebrábamos con Misa Solemne presidida nuestro obispo auxiliar de Barcelona Mons. Javier Vilanova, con motivo de los más de 50 años de nuestro Colegio de Sant Josep, en nuestro barrio.
Inicios de la congregación
Los inicios de la presencia de las Hermanas Franciscanas en Mataró se remontan en el año 1889, en que Madre Carmen acoge el reto y la necesidad de atender jóvenes obreras, abriendo unas clases dominicales. Pronto nuestra fundadora ve una llamada del Señor a completar esta formación ofreciéndola cada día como clases diurnas para educar los niños y niñas de la ciudad de Mataró. Así se instituyó el Colegio del Sagrado Corazón.
Con el paso de los años, y situándonos ya el 1968, son muchos los migrantes que vienen a Mataró desde diferentes puntos de España y se asientan en el barrio de Cerdanyola. El arciprestazgo de la zona ante esta afluencia de familias obreras ve la necesidad de crear un nuevo colegio en este barrio y convoca todas las congregaciones ya existentes en la ciudad.
Serán nuestras hermanas las que secunden este llamamiento. En un inicio darán clases acogiendo a los alumnos que llaman a sus puertas y será en 1970 que se constituye de manera oficial la primera comunidad religiosa para dirigir el Colegio de Sant Josep.
Adaptación a los retos con los más necesidades
Son muchas las generaciones que han pasado por nuestra escuela. Avanzamos adaptándonos a los nuevos retos de la sociedad y el mundo de la educación, pero seguimos priorizando atender a los más necesitados; seguir enseñando valores cristianos, impartiendo una enseñanza el eje vertebrador que es el Evangelio, contribuyendo a una formación integral en que acercamos la educación a la vida. También con el objetivo que nuestro colegio continúe siendo un espacio de acogida sin distinción de raza, lengua, cultura o religión, donde todos nos sentimos FAMILIA, como quería Madre Carme, transmitiendo la Paz y el Bien con sencillez, apostando por la cultura del esfuerzo y la responsabilidad y proponiendo una síntesis entre fe, cultura y vida.
Fotografía: Església Barcelona








