(Claretianos · 30/04/24) Los claretianos han iniciado un proceso de reestructuración que implica cambios en algunas de las presencias. Estas decisiones se han tomado después de un proceso de reflexión y diálogo en el cual han tomado parte todos los claretianos de la Provincia y que comporta algunos cambios en la región de Cataluña y en las otras regiones.
El cambio más doloroso para los claretianos será dejar la parroquia Claret de Lleida, ciudad en la que los claretianos llevan 140 años, los últimos 50 en el barrio de Balàfia. Los claretianos se mantendrán en la parroquia aún los próximos meses, hasta finales del mes de agosto. El provincial, Juan Martín Askaiturrieta, comunicó la situación personalmente al consejo pastoral de la parroquia de Lleida el pasado 22 de abril, y este domingo también se comunicó a los feligreses al final de la misa.
“Es una decisión muy difícil de tomar”, ha lamentado Askaiturrieta, que considera que hay que hacerlo por la sostenibilidad de las comunidades de Cataluña, empujados por la disminución importante de misioneros claretianos y la avanzada edad de algunos de ellos. Antes de comunicar la decisión, los claretianos han mantenido conversaciones con el obispado de Lleida para que asuma el compromiso de dar continuidad a las actividades pastorales de la parroquia.
“Es un momento difícil, pero tenemos que poner en valor la fuerza que ha tenido y que tiene esta comunidad parroquial, y esperamos que aunque los claretianos tengamos que marchar, pueda continuar igual de constante y generosa”, ha dicho el provincial, que ha querido agradecer la acogida y el buen ambiente de la comunidad de Lleida. El provincial irá a Lleida próximamente para reunirse con la comunidad de la parroquia Claret.








