(A. Tarragona · 02/06/25) La Delegación diocesana para la vida consagrada organizó, el pasado miércoles día 28 de mayo, el cuarto Encuentro diocesano de la vida contemplativa que, en el marco del Año Jubilar, tuvo lugar en el santuario jubilar de la Mare de Déu del Lledó de Valls.
La jornada contó con la participación de religiosas de las comunidades contemplativas de la archidiócesis: las Clarisas del Monasterio de Santa Clara de Reus, las Mínimas de San Francisco de Paula del Monasterio de la Inmaculada de Valls, las Carmelitas Descalzas del Monasterio de Sant Josep y Santa Anna de Tarragona y les Cistercienses del Monasterio de Santa Maria de Vallbona de les Monges.
El P. Ramon Olomí, párroco de la Parroquia de la Mare de Déu del Lledó, les explicó el sentido del Jubileo. A partir de esta reflexión, las religiosas entraron en la iglesia jubilar, donde tuvo lugar la eucaristía que presidió el arzobispo Joan Planellas. Durante la homilía les recordó que la vida contemplativa es «un Jubileo constante para vosotros y también para la Iglesia». En este sentido, aseguró que el testimonio de estas religiosas es «un testimonio vivo de esa esperanza que no decepciona, que se nutre de la oración constante, de la contemplación y de la fidelidad cotidiana».
Asimismo, las invitó a «profundizar en el vínculo precioso entre vosotros y la humanidad», afirmando que «sois como la levadura que hace crecer a la masa, como la luz que ilumina en la oscuridad; su vida es una oración constante que sostiene la Iglesia y el mundo, y también es memoria viva que nos impulsa a reconocer la fidelidad de Dios en nuestra historia ya renovar nuestro compromiso con la misión que se nos ha confiado».
Al terminar la eucaristía, las hermanas compartieron una merienda y un rato de fraternidad en el Monasterio de la Inmaculada de Valls.








