(AF ·Xavier Pete · 21/07/26) Las cajas de cartón se apilan en los pasillos de la residencia del Santuario de Puiggraciós. Libros, fotografías, recuerdos personales, objetos litúrgicos y pequeñas piezas de toda una vida desaparecen lentamente dentro del cartón. Las religiosas benedictinas hace días que preparan el traslado definitivo hacia el monasterio de Sant Pere de les Puel·les, en Barcelona. Lo hacen sin prisas, pero con la conciencia que cada objeto envuelto es una página más de una historia que se acerca al final. En septiembre, coincidiendo con la fiesta de la Natividad de la Virgen María, estas paredes despedirán 53 años de presencia monástica ininterrumpida, una etapa que ha convertido Puiggraciós en un referente de espiritualidad, cultura y acogida en el Vallès Oriental.
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Etiquetas: BenedictinasSantuario de Puiggraciós
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