(CR · Víctor Rodríguez i Iñigo El año 1883, el franciscano José Maria Lerchundi, proprefecto apostólico de las Misiones católicas en Marruecos y un gran conocedor del mundo árabe, solicitaba la presencia de unas monjas terciarias Franciscanas para asistir la escuela de niñas católicas de Tánger. La Congregación solicitada era la de las Franciscanas de la Inmaculada Concepción fundadas en La Garriga el 1859 por la areñensa Anna Ravell. Aceptada la petición, la madre Ravell junto con el padre Boldú, cofundador, envió a las primeras cinco religiosas, convirtiendo aquella naciente congregación en misionera al traspasar las fronteras del Estado por primera vez. Estas cinco primeras monjas fueron Maria de la Cruz Torrentó, Consejo Aragonés, Cristina Grau, Dolors Giol y Natividad Idígoras.








