(César Ruiz, misionero comboniano) El lema del DOMUND: «No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hch 4,20) es una invitación a dar testimonio de nuestra fe a los de cerca y a los de lejos; pues «Dios quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1Tm 2,4).
«La Iglesia existe para evangelizar», y el Señor suscita en ella vocaciones misioneras para anunciar el Evangelio a los que todavía no lo conocen; pues todos tienen derecho a recibir el mensaje de la salvación para amar a Dios y vivir como hijos suyos.
Para nosotros, los que seguimos a Jesús en la vida religiosa, este octubre misionero es una ocasión propicia para apoyar a la Iglesia en su tarea evangelizadora ofreciendo, en primer, nuestras oraciones, y también alguna colaboración económica para mantener las misiones entre los más pobres y abandonados.
Para terminar el mensaje de este año, el papa Francisco dice: «Vivir la misión es aventurarse a desarrollar los mismos sentimientos de Cristo Jesús… Que su amor de compasión despierte también nuestro corazón y nos vuelva a todos discípulos misioneros».








