(Vedruna · 04/06/26) En el acto de apertura de la universidad de verano de la Universidad de Vic – Universidad Central de Catalunya (UVic-UCC) se celebró un acto de reconocimiento a los 200 años de presencia Vedruna.
El acto tuvo lugar en la Sala de la Columna del Ayuntamiento de Vic, con el foco puesto en la importancia de fortalecer los valores democráticos y académicos en la sociedad actual. Albert Castells, alcalde de Vic y presidente de la Fundación Universitaria Balmes, hizo un llamamiento a defender los espacios de conocimiento compartido: “En un momento de transformación social y de grandes incertidumbres y retos, creo que reivindicar el papel de la educación, el pensamiento crítico, el papel de la cultura y el conocimiento en general en nuestra sociedad es más necesario que nunca”. Castells remarcó también el “merecido homenaje” a las escuelas Vedruna de Cataluña, por ser “una institución que ha sabido mantenerse y adaptarse a los retos de cada época sin perder sus valores fundacionales”.
En esta misma línea, el rector de la UVic-UCC, Josep Eladi Baños, reconoció “la contribución sostenida” de Vedruna “a la formación integral de las personas y a la transmisión de valores humanistas como la convivencia, la solidaridad y el respeto”. Y subrayó que Vedruna “representa una determinada manera de entender la educación como una herramienta de transformación social, de inclusión y de servicio a la comunidad”.
La radiografía de una revolución pedagógica nacida en Vic
El momento central de reflexión histórica estuvo a cargo de Ramon Rial, miembro del equipo de formación de la Fundació Vedruna Catalunya Educació y profesor de la Facultad de Educación, Traducción, Deportes y Psicología de la UVic-UCC. Rial desgranó la evolución del proyecto fundado por Joaquima de Vedruna en la ciudad en 1826. Destacó el carácter pionero de aquella iniciativa, recogido en los documentos de encomienda: “La fundación creada por Joaquima se convertirá en la primera institución catalana dedicada específicamente a la educación de las niñas”, dijo.
El profesor aportó cifras contundentes sobre el crecimiento de la red, recordando que “la presencia Vedruna ha quedado documentada en 135 poblaciones catalanas. Esto es más del 12% de los municipios actuales de Cataluña. No es poca cosa”. Acto seguido, hizo sonreír al auditorio recuperando la pedagogía de la proximidad y el afecto de la fundadora, sintetizada en la conocida expresión popular: “Se cazan más moscas con una gota de miel que con un barril de vinagre”.
Gratitud y mirada de futuro
La hermana Montserrat Espinalt, presidenta de la Fundació Vedruna Catalunya Educació, recibió el reconocimiento en nombre de la institución: “Lo acogemos con gratitud y también con humildad porque sabemos que no es un reconocimiento ni a una persona ni a una institución concreta, sino que es un reconocimiento a todas las generaciones de hermanas, de educadores y educadoras, de familias y de alumnos que, a lo largo de doscientos años, han hecho posible una obra educativa con un estilo propio basado en el talante y la intuición pedagógica de Joaquima de Vedruna”, dijo.
Espinalt no solo habló de historia, sino que se refirió también al futuro: “Celebramos también una esperanza: la de continuar haciendo este camino con lo que en el mundo Vedruna llamamos fidelidad creativa. Esto es, ser fieles a nuestros orígenes y a nuestro legado, pero siempre atentos a la lectura de los tiempos en que vivimos para poder dar respuestas creativas”.








