(AF · Xavier Pete· 31/03/25) Cuando Josep Maria Rambla (Barcelona, 1933) escuchaba el nombre de Ignacio de Loyola tanto en la escuela en qué la se formó durante sus primeros años o en los círculos familiares en los que se movía, observó que el personaje podía ser un referente para su vida. Desde aquella etapa, el erudito jesuita continúa sintiéndose seducido con el santo y peregrino vasco, a quien define como “un hombre pobre y enamorado de Dios”. “A pesar de que paso de los noventa años continúo acercándome a él desde el ámbito de la investigación”, asegura Rambla en el prefacio del cuaderno Barcelona en la vida de Ignasi de Loiola (1524-1526), editado por Cristianisme i Justícia, y presentado el pasado 24 de marzo en la basílica de Santa María de Mar de Barcelona.
Foto: Flama








