(B. Solsona · Josep Castellà · 05/02/24) La Jornada de Vida Consagrada celebrada en la Unidad Pastoral Parroquial de Tàrrega, la tarde del domingo 4 de febrero, reunió en el Santuario de Fátima unos cincuenta feligreses entre religiosas de las comunidades de la UPP, sacerdotes y laicos. Se inició con el rezo de Vísperas solemnes preparadas por representantes de las comunidades, con la presencia de padre Josep M. Vilaseca, rector de Tàrrega y sacerdote custodio del santuario, acompañado del padre Joan Viladot, responsable de la Parroquia de Verdú.
Esta celebración enmarcada en la XXVIII Jornada Mundial de Vida Consagrada estuvo presidida por el religioso carmelita del Santuario de Carmen y de los Beatos Mártires Carmelitas, P. Manel Bonilla.
En el altar del Santuario con una bonita decoración floral figuraba un cartel con la inscripción Aquí estoy, Señor, que se hágase tu voluntad. Después del rezo de las Vísperas, siguió la homilía del P. Manel Bonilla, significando entre otros: “Acogemos con gozo las palabras del papa Francisco: No nos cansamos de dar testimonio de la esencia de la salvación, de la novedad de Jesús”. Seguidamente las religiosas pertenecientes a las Hermanas de los Pobres de San Pedro Claver, Carmelitas Misioneras, Familia Vedruna y la Familia Carmelita, renovaron su consagración.
En las oraciones hubo un recuerdo especial por el carmelita P. Andreu M. Guim, que había estado en los carmelitas de Tàrrega y traspasado recientemente, y también por los religiosos/as y fieles difuntos.
En la conclusión de la jornada una vez hecha la bendición se entonó el canto del Ave de Fátima, y se hizo una foto de familia de la jornada, recibiendo los asistentes un pequeño recuerdo floral de la jornada.
Seguidamente todo el mundo se reunió en una merienda de hermandad en una de las salas del Monasterio del Amor Divino, compartiendo unos momentos de fraternidad y alegría.








