(AF · Xavier Pete · 14/10/23) Cuando la teóloga Isabel Górriz aterrizó en Tarragona, proveniente de Burgos, en 1992 para integrarse en uno de los centros de la Fundación Educativa Dominicas de la Enseñanza (FEDE), lo hizo rodeándose de unas veinte hermanas dominicas. Tres décadas más tarde, una vez jubiladas todas ellas, Górriz es la única hermana que continúa como pedagoga de esta entidad educativa, con presencia en seis ciudades más de toda la geografía española (tres de las cuales, en Barcelona, Vallirana y Vic, respectivamente).
Como responsable de los equipos que se encargan de los aspectos pastorales en estos siete centros, la hermana Górriz es consciente que tiene que ser activa “para ayudarlos a ofrecer a los alumnos un enfoque educativo revitalizado, que mantenga el carisma que nos distingue, pero que cambie muchos de los modelos que ya se usaban hace treinta años”, agrega. A todo esto, se suma una omnipresencia de Górriz en los diversos entornos juveniles de la archidiócesis de Tarragona y su cargo como delegada episcopal para la vida consagrada.








