(A. Tarragona · 20/09/26) El pasado 14 de junio, el arzobispo Joan Planellas ordenó presbítero al monje cisterciense fray Bernat Folcrà, del Monasterio de Santa María de Poblet. Fray Bernat, de 47 años y nacido en Colombia, es el monje más joven de esta comunidad. Hoy conversamos con él para conocer mejor la vida monástica.
¿Cómo ha cambiado la vida de aquel joven que en 2007 llegó de Colombia en Barcelona?
Yo vine de Colombia a Barcelona para salir de una situación de precariedad. Previamente, en la biblioteca de la universidad donde yo estudiaba, había encontrado un libro de la madre Teresa de Calcuta y me enamoré de ella. Ya en Barcelona, fui al comedor social de las Misioneras de la Caridad. Me presenté como un pobre más, haciendo cola para ir a comer. Me gustó mucho el ambiente y, poco a poco, un voluntario me dijo si quería ayudar a cortar pan, y así empecé a ponerme al servicio. Un día, una hermana me dijo si quería ir a misa, y desde entonces fui cada día a misa. Esto empezó a cambiar mi vida y a darme cuenta de este deseo de hacer la misma vida, de entregarme a Dios, de vivir la vocación religiosa tal como la vivían ellas. Así, con las Misioneras de la Caridad descubrí que todos somos personas que Dios quiere de una manera única e irrepetible. Que Dios me estima como si fuera la única persona que existe en el mundo, a pesar de que Dios aprecia a toda la humanidad, con un amor infinito para cada uno de nosotros.








