(Capuchinos · 09/07/26) El día de hoy ha estado marcado por la plegaria. Hemos empezado con el rezo de las laudos y un buen rato de meditación personal en comunidad, en la capilla. Después de almorzar, la hermana Carme Brunsó, superiora general de las Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, nos ha predicado un receso sobre la esperanza. Ha hecho referencia al lema de una Asamblea de la CONFER celebrada en Madrid: «Esperanza, ¿Dónde andas?», que ella ha traducido libremente como: «Esperanza, ¿Dónde te has metido?». Vivimos unos tiempos que no invitan al optimismo, pero sí a la esperanza.
En hebreo, la idea de esperanza va estrechamente ligada a una palabra que también significa «cuerda» o «hilo», una imagen que hoy mismo aparecía en la primera lectura de la misa, cuando Dios dice por el profeta Oseas: «Los conducía con suavidad, los estiraba con lazos de amor.» A partir de esta imagen tan sugerente, la hermana Carme nos ha hablado de cuatro cuerdas de esperanza que, a la luz de san Francisco y santa Clara, Dios nos ofrece en estos momentos: a) la cuerda de la esperanza en la providencia de Dios; b) la cuerda del amor de Dios, que nos envía su Hijo Jesucristo para salvarnos; c) la cuerda de la pobreza, que nos abre a una esperanza liberadora, y d) la cuerda del amor fraterno, que nos transforma a imagen de Cristo.
Al final de la charla nos ha regalado a cada uno una cuerda llena de nudos. La cuerda que Dios nos ofrece no tiene; somos nosotros o las circunstancias de la vida quienes, a menudo, vamos tirando nudos y acortando, así, la cuerda de la esperanza. ¿Cuáles son estos nudos? ¿Los podemos identificar? Esta ha sido la pregunta que nos ha dejado para la meditación personal. Durante la Eucaristía, en el momento del ofertorio, hemos ofrecido estos nudos a los pies del Señor para que nos ayude, con la fuerza del Espíritu Santo, a deshacerlos, curarnos y convertirnos en portadores de esperanza para nuestro mundo.
Cómo correspondía al momento que vivíamos, la Eucaristía ha estado votiva del Espíritu Santo. La ha presidido nuestro hermano fray Òscar Bernaus, que ha sido el último hermano ordenado presbítero en nuestra Provincia. La predicación ha ido a cargo de nuestro hermano fray Enric Casanovas, recientemente ordenado diácono. En su homilía nos ha recordado que, acabado el Capítulo, la fraternidad es nuevamente enviada a la misión, una misión que nace de la iniciativa amorosa de Dios y no de nuestros proyectos. A la luz del profeta Oseas y del Evangelio, nos ha invitado a anunciar el Reino con pobreza, gratuidad y confianza en la Providencia, llevando al mundo aquel mismo amor misericordioso con que Dios continúa atrayendo sus hijos «con lazos de amor».
Después hemos compartido la comida. Por la tarde nos hemos reunido nuevamente en el aula de trabajos capitulares, donde hemos rezado la hora de nona y hemos invocado el Espíritu Santo con el canto del himno Veni Creator Spiritus. El proceso electoral se ha desarrollado en un clima de serenidad, libertad y fraternidad, como fruto de la plegaria y del discernimiento compartidos a lo largo de todos estos días.
Las votaciones han dado los resultados siguientes:
Ministro Provincial: fray Jesús Romero Lagatto
Consejero primero: fray Eduard Rey Puiggròs, vicario
Consejero segundo: fray Arun Renald Stephen
Conseller tercero: fray Lluís Àngel Arrom Albéniz
Consejero cuarto: fray Òscar Bernaus Griñó
damos gracias a Dios y también a estos hermanos nuestros, que han aceptado este servicio poniéndose generosamente a disposición del Señor y de la fraternidad para los próximos tres años. Los encomendamos a la Virgen de Montserrat, patrona principal de nuestra Provincia, y también a la plegaria de todos quienes nos estiman y se sienten parte de nuestra familia capuchina, porque su servicio contribuya a deshacer muchos nudos y a hacer resplandecer la esperanza de Cristo resucitado, según la manera de vivir y de estimar de san Francisco, santa Clara y todos los santos y santas de la familia franciscana.
Después de cenar hemos compartido un rato de convivencia y de recreo fraternal. Nuestros hermanos provenientes de Tamil Nadu nos han preparado varias dinámicas y actividades lúdicas que nos han hecho pasar un buen rato, lleno de sencillez, buen humor y fraternidad. También estos momentos forman parte de la vida de un Capítulo Provincial, porque fortalecen los vínculos entre nosotros y nos recuerdan que el gozo compartido es también un don del Espíritu.
¡Alabado sea Dios!








