(María Victoria Aymerich Martínez) Las Hermanas de la Consolación hemos terminado nuestro I Capítulo Provincial de la Provincia de Europa, celebrado en Cercedilla (Madrid) los días 1 al 12 de mayo de este año 2023.
Treinta hermanas hemos vivido unos días de oración, trabajo y discernimiento en los que el Espíritu Santo nos ha infundido confianza ante el futuro. El Señor se ha hecho presente de muchas formas, sobre todo en la gran participación de todas nosotras y en la armonía existente en la comunidad capitular.
Al principio del mismo se nos presentó un documento de la CLAR, Mujeres del Alba, que, sin duda, ha marcado nuestra esperanza y nuestras convicciones. Todo el texto es aleccionador y muy significativo. Entresaco sólo una idea: Las Mujeres del Alba, las de la más radical osadía, las que sostienen la esperanza aferradas a la promesa, las que caminan rompiendo la noche y en estado de misión le abren boquetes al Espíritu para que pueda entrar y fecundarlo todo.
Varios temas han guiado el desarrollo de las Sesiones Plenarias, aunque hemos sido insistentes en tres de ellos: afianzar nuestra vida espiritual, la opción por los jóvenes y la consolidación de la Familia Consolación. A menudo nos expresábamos hablando del “cuidado”, cuidado como comprensión de un mundo interrelacionado en el que estamos inmersas, y con responsabilidad hacia los otros; y también con un enfoque claro: nuestra acción parte de la comunidad local que hay que valorar y procurar en ella un estilo renovado de vida comunitaria.
Una experiencia alentadora ha sido la estancia de dos días entre nosotras de varios laicos de la Familia Consolación que, con su presencia, amor a nuestra Fundadora María Rosa Molas y participación activa en algunas tareas del capítulo, han dado a nuestro capítulo un tinte de alegría y de esperanza.
Nuestros aportes se llevarán al Capítulo general que se celebrará en Roma antes de finalizar el año. Y también irán siete hermanas capitulares que hemos elegido en nuestro Capítulo como portavoces de nuestro sentir y de nuestros deseos de servir a Dios y a la Iglesia en la Congregación de Hermanas de Ntra. Sra. de la Consolación.
Valoramos mucho la oportunidad que hemos tenido de celebrar la Eucaristía presidida cada día por un religioso diferente. Nos han dado luces y también nos han ayudado a centrarnos en la Palabra de Dios, cada día nueva y sorprendente.
Ni que decir tiene que este Capítulo, en el que nuestros lazos de fraternidad se han estrechado, ha sido también una nueva ocasión de renovarnos y optar, una vez más, por la vivencia activa de nuestro Carisma de Consolación, para que crezca y sea fecundo entre nosotras y también entre los componentes de nuestra Familia.








