(Escolapios · 26/01/26) Acompañado por el asistente para Europa, Jacek Wolan, han visitado escuelas, entidades y comunidades y se han reunido con sus miembros. En palabras del Padre General, esta visita ha servido “para entender y captar cómo está viviendo las Escuelas Pías de Cataluña la misión escolapia, el legado de José de Calasanz“.
En este video, Carles Gil se ha querido despedir con un mensaje de agradecimiento por el trabajo realizado en todas las áreas de la institución: “por lo que están haciendo, por su competencia, por su finura y su capacidad para entender los retos”. Y también ha expresado un sentimiento de orgullo, porque estas personas “han entendido como adaptar el carisma escolapio en Cataluña en el siglo XXI, con toda la incertidumbre, con un espacio muy colaborativo, equipos pluridisciplinares y con gente muy talentosa, con gente apasionada y muy implicada”.
Educación con compromiso social
Y esta actividad de los equipos docentes, con el apoyo de las familias, será la que permita -en opinión del Padre General- seguir construyendo “este sueño tan bonito que es Escuelas Pías, que es creer que a través de la educación podemos transformar y mejorar la sociedad“.
Actualmente -nos recuerda Carles Gil- esto se traduce en la presencia en 45 países de cuatro continentes, a través de 200 escuelas donde miles de niños y niñas “tienen derecho a una escuela abierta y de calidad, donde se sienten seguros, una escuela donde tienen pensamiento propio y un contexto de valores y, afortunadamente, también con una orientación existencial”.
Tres ejes fundamentales
En su reflexión, el P. General también marca un reto para la institución, que es hacer de la escuela “un acto de esperanza” en un mundo donde a veces estamos desanimados y desalentados. Y concreta tres ejes en los cuales se ha de mover la escuela escolapia de hoy en día: la pedagogía, la mirada social y el trabajo interior.








