(M. Teresa Brull, fc. Vicepresidenta de la URC) Navidad, mitad de una etapa del camino que iniciaremos con el “Venid, Señor Jesús” y que acabaremos con lo “Venid, adorémoslo”.
Y, entre uno y otro, hemos vivido transitando cuatro semanas saliendo cada día al amanecer con la lamparilla encendida de la esperanza y con el deseo apasionado de disfrutar a fondo del trayecto.
En la mochila, hemos llevado como guía de camino a Isaías que nos indicaba los parajes preciosos que llegaríamos a ver; nos ilusionaba haciéndonos divisar cómo las esperanzas y los deseos más profundos de hacer Reino se harían realidad. A la vez, Mateo y Lucas nos han invitado a contemplar a Dios Padre-Madre en Jesús, compasivo, misericordioso y, en Él, encontrar el rostro de cada hermano y salir a su encuentro haciéndonos próximos de todo el mundo, especialmente de los más vulnerables.
El camino no lo hemos hecho solos o solas. Hemos andado junto a nuestras hermanas y hermanos de comunidad religiosa, parroquial, de barrio, de vecindario; con los profesionales, colaboradores y voluntarios, con las personas a quienes acompañamos. Con todas ellas hemos compartido momentos de alegría, de dolor, de aciertos y de fracasos.
Navidad, meta y camino que despierta en nuestro corazón el GRACIAS de la llegada y La ALEGRÍA profunda de poderlo CELEBRAR con nuestras hermanas y hermanos.
Sí, con el corazón a rebosar de agradecimiento hecho servicio a los más pobres, celebramos que DIOS-ESTÁ-CON nosotros.
¡FELIZ NAVIDAD !!!








